Ensayo de un crimen

Cuando hablamos de novelas negras famosas, nos remontamos a países europeos, con crímenes y personajes misteriosos, Usigli nos muestra una Novela al mas puro estilo Mexicano, desarrollado en las principales calles de la Cd de Mexico y con personajes propios de la época, con costumbres y gustos generales. Sin duda un libro inusual e ingenioso para todos aquellos que gustan del este tipo de literatura.

Roberto de la Cruz tiene la idea de que el mejor asesinato es aquel que no tiene un fin, es tan simple y sencillo como leer un libro o plantar un árbol, solo que si queremos que sea perfecto, se debe cuidar hasta el mas mínimo detalle.

En su búsqueda incansable de comprobar su teoría, Roberto recorre las calles y bares de la ciudad buscando una victima al azar que llene ese vacío en su vida… Lo que nuestro personaje olvidó es que la policía de México también tienen una forma muy particular de seguir la pista y resolver los asesinatos.

La sombra del viento.

Autor: Carlos Ruiz Zafón
Editorial: Planeta
http://www.lasombradelviento.net/

Cuando me prestaron este libro, de entrada el grosor y el titulo me frenaron un poco, creí que nunca lo terminaría de leer, pero vasto con las primeras paginas para cautivar mi atención y mantenerme así hasta que lo devoré en tiempo récord:

—Daniel, lo que vas a ver hoy no se lo puedes contar a nadie —advirtió mi padre—. Ni a tu amigo Tomás. A nadie.
—¿Ni siquiera a mamá? —inquirí yo, a media voz.
Mi padre suspiró, amparado en aquella sonrisa triste que le perseguía como una sombra por la vida.
—Claro que sí —respondió cabizbajo—. Con ella no tenemos secretos. A ella puedes contárselo todo.
—Anda, Daniel, vístete. Quiero enseñarte algo —dijo.
—¿Ahora? ¿A las cinco de la mañana?
—Hay cosas que sólo pueden verse entre tinieblas
—Daniel, bien venido al Cementerio de los Libros Olvidados.

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Las verdades de Chavela.

“Pa’ los males del cuerpo…. los doitores
pa’ los males de la cabeza…. la confesiòn
pero pa’ los males del alma y del corazón … Doña Chavela Vargas.”
Lila Downs

Después de tanto ir y venir en autobús, por fin terminé un libro que me llevó de la mano por las calles, y cantinas de mi México querido, acompañado por nada mas y nada menos que de la bohemia de José Alfredo Jiménez, el amor de Frida, los trazos de Diego, el arrabal del “Agustin Lara” y el sentimiento y voz de Chavela Vargas.

Este libro lo esperé por varios meses y es que era un recuerdo de aquel ritual del que forme parte el día 21 de abril del año pasado en el teatro de la ciudad de Mèxico. Esa noche el Zocalo volvió a temblar, solo que esta vez de sentimiento y es que esa noche, cantaba Chavela Vargas.

Es un libro que va mas allá del homenaje, simplemente narra la vida misma, descubre el amor de una mujer por sus raíces, sus tristesas y  sus amores

Bebió, todo lo bueno de la vida.
Tomó , todo lo bueno del amor
Vivió como si se viviera un día
Cantó como cantan la ballenas
en las aguas más profundas
Un mensaje, una canción de amor
lanzada a los abismos Seguir leyendo “Las verdades de Chavela.”

Zapata

Estamos en inicio de año y todo debería ser felicidad, tragos y demás, pero con tanto “pinche” aumento quien se va a acordar de festejar.

Y como estoy un tanto influenciado después ver de la película del CHE, lo único que tengo en mente en este momento es la “Revolución”, así que a todos aquellos que llevan un revolucionario dentro, les recomiendo la siguiente novela.

Zapata (Pedro Ángel Palou)
Planeta
Quince años tenía Emiliano
Cuando le dijo a su padre
Repartiré yo la tierra
Un día cuando sea grande

“Esta es la historia de un hombre, no la de un héroe de cartón. Por vez primera se novela íntegra la vida de Emiliano Zapata y se le presenta al lector el complejo caleidoscopio de sus hazañas, sus dudas, sus batallas”.

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Werther

“¡Ay este vacío! ¡Este terrible vacio que siento en mi alma! Muchas veces pienso, si pudiera un momento, un solo momento, un solo instante, estrecharla contra mi corazón, todo este vacío se colmaría.”

No puedo pedirle a Dios al dirigirle mis ruegos: “¡Dejamela” Y, sin embargo, hay momentos en que creo que me pertenece. Tampoco puedo rezar diciéndole: “¡Dámela!”, por que pertenece a otro. Divago, bromeo con mis dolores. Si me dejase llevar por mi impulso, habría toda una letanía de contradicciones.

Suelo decirme a mí mismo: “Tu destino es único; comparados contigo los demás hombres son felices porque nadie ha sido atormentado como tú.” Después, leo a algún poeta antiguo y me parece como  si estuviera leyendo mi propio corazón ¿Qué? ¿Me queda tanto por sufrir? ¿Hubo antes que yo un hombre tan desgraciado?

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